me gustan las mezquitas... la escena es esta: una vieja ciudad de Oriente, pleno verano, llega un viajero a la puerta, le siguen perros, niños. se quita los zapatos, porque entra a un lugar sagrado, en el pórtico acecha un mendigo. dentro varios fieles con la frente en el piso, un grupo de estudiosos del Corán y docenas de durmientes. Olera a cualquier cosa, mugre o podrido, moscas..pero no existe entorno mas seductor.
donde esta la belleza?
en el edificio, maravillosa mezquita del siglo XVII, q difícil encontrar en otra parte azulejos mas intensos, perfectos, airosos.
el sonido es mas q importante, no solo el rumor del agua en los jardines, sino la canciones en sus cúpulas con forma cebollada q contiene el punto mágico del edificio: el eco.
el eco imposible fuera y de lugar en los edificios modernos, es un tesoro para alabar a Dios, no es casual, sino intencionado, es el material, la piedra, quien lo produce y lo forma, la cúpula quien lo dirige y amplifica. los constructores islámicos calculaban los diseños y tamaños de sus cúpulas para q el eco repitiese el nombre de Alà cuantas mas veces mejor. ésa es la magia y la belleza.
en las catedrales hay q buscarlas en en la luz de sus vitrales, en cieros arq como Tadao Ando, en la pureza de su pensamiento abstracto.
todas las arquitecturas o diseños sinceros tienen su magia, su belleza.
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